Descubre qué es la empleabilidad hoy y cómo navegar la «policrisis» tecnológica y social. Aprende la diferencia vital entre habilidades técnicas y blandas para no solo entrar al mercado laboral, sino progresar y liderar en un entorno de incertidumbre constante.
La Normalidad de la Incertidumbre
Vivimos en lo que el sociólogo Cándido Mercedes define como la «normalidad de la incertidumbre». Si sientes que el suelo se mueve bajo tus pies cada vez que sale una nueva actualización de Inteligencia Artificial o un cambio geopolítico, no estás solo. Sin embargo, hay una verdad incómoda que pocos aceptan: el pasado ya no es un refugio seguro. Aquellos que sufren de «parálisis paradigmática» —la incapacidad de cambiar su forma de pensar ante una nueva realidad— son los primeros que el mercado laboral dejará atrás.
En este episodio del podcast En La Casita, exploramos por qué la empleabilidad ya no se trata de un título colgado en la pared, sino de una capacidad molecular de transformación. Es una conversación vital para estudiantes, profesionales en transición y cualquier persona que quiera entender por qué hoy, más que nunca, necesitamos ser «seres humanos polivalentes».
1. ¿Qué es realmente la empleabilidad en 2026?
Contrario a la creencia popular, la empleabilidad no es simplemente la acción de conseguir un empleo. Cándido Mercedes la desglosa en dos dimensiones críticas:
- Empleabilidad Interna: Tu capacidad para aportar valor y crecer dentro de tu organización actual.
- Empleabilidad Externa: Qué tan atractivo eres para el mercado global si hoy mismo tu empresa dejara de existir.
El concepto clave aquí es la «destrucción creativa». Al igual que una máquina hoy puede asfaltar una calle en horas (lo que antes tomaba meses y cientos de hombres), la tecnología está destruyendo tareas repetitivas para crear espacios de mayor valor intelectual. Pero, ¿estás preparado para ocupar ese nuevo espacio?
2. El Triunfo de las Habilidades Blandas (Soft Skills)
Si las habilidades técnicas (hard skills) son las que te permiten entrar al edificio corporativo, las habilidades blandas son las que te permiten subir por el ascensor hacia los puestos de liderazgo. Según el debate en el podcast, mientras que la técnica puede automatizarse, la humanidad no.
Las competencias del futuro:
- Pensamiento Complejo: La capacidad de ver el «todo» y no solo la parte (visión holística).
- Resiliencia y Gestión del Conflicto: Saber trabajar con quienes no piensan como tú.
- Orquestación Cognitiva: No necesitas saber tocar todos los instrumentos, sino ser el director de orquesta que saca lo mejor de cada músico.
- Aprendizaje Continuo (Lifelong Learning): En palabras de Alvin Toffler, el analfabeto del futuro no será quien no sepa leer, sino quien no sepa aprender, desaprender y reaprender.
¿Cómo se gestiona la frustración de una generación que se siente desplazada por las máquinas? Cándido ofrece una respuesta magistral en el minuto 18:00 que deberías escuchar.
3. IA: ¿Aliada o Enemiga de tu Carrera?
Un punto de gran valor en la charla es la desmitificación de la IA. No viene a sustituir al ser humano, sino a refocalizar su labor. La IA sintetiza información a una velocidad asombrosa, pero carece de pensamiento crítico y ética, áreas donde el profesional humano debe hacerse fuerte.
Cándido menciona que se están revalorizando carreras que muchos daban por muertas: filósofos y sociólogos. ¿Por qué? Porque ante la avalancha tecnológica, necesitamos expertos en reflexionar sobre la ética y el comportamiento social. La tecnología nos aligera la vida para que el cerebro pueda «subir una escalera más» en su dimensión creativa.
El Nicho de la Inconsistencia
Algo que resuena profundamente en la intervención de Cándido es la crítica a la «falsa modestia» y la falta de autoconocimiento. En el mercado actual, no basta con ser bueno; hay que saber vender la idea. Muchos profesionales brillantes fallan porque su comportamiento es inconsistente con su conocimiento. El talento es la suma de conocimiento + comportamiento. Si sabes mucho pero actúas con miedo o rigidez, tu valor de mercado cae a cero. La verdadera ventaja competitiva hoy es la integridad: hacer lo correcto aunque nadie te mire, y tener la valentía de defender una idea aunque seas el único en la sala levantando la mano.
El futuro no pertenece a los que tienen más títulos, sino a los que tienen más esperanza activa. El miedo y la incertidumbre están eclipsando la esperanza, pero esta se rescata con consistencia y la convicción de que somos seres en constante cambio (¡incluso nuestras moléculas cambian cada año!). No permitas que la parálisis paradigmática detenga tu crecimiento.